Los museos son los guardianes de la memoria histórica y cultural de nuestra nación al albergar vestigios y testimonios materiales de su desarrollo desde tiempos ancestrales hasta la actualidad. Y son también soportes claves en la construcción de nuestra identidad nacional.
Al celebrarse hoy jueves 18 de mayo el Día Internacional de los Museos, repasemos una breve reseña del Museo Nación Chavín de Huántar ubicado en el distrito de Chavín de la provincia de Huari
Museo Nacional Chavín
Inaugurado el 18 de julio de 2008 tras un proceso de renovación museográfica, se ubica en el distrito de distrito de Chavín de Huantar, en la provincia de Huari. Fue diseñado buscando que durante el recorrido los visitantes experimenten una sensación similar a la percibida en el interior del complejo arqueológico conocido también como Templo Chavín, dado que esta civilización se desarrolló como un estado teocrático.
Cuenta con 13 salas, que abarcan desde los orígenes de esta civilización en el Horizonte Temprano (1,200 a.C.) hasta el periodo Formativo (400 a.C.). Descubierta y estudiada por el célebre Julio César Tello, el Padre de la Arqueología Peruana, Chavín es considerada una cultura matriz o madre de las civilizaciones andinas.
El monumento arqueológico de Chavín de Huantar fue declarado Patrimonio de la Humanidad e inscrito en la Lista de la Unesco, en la novena sesión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrado en París el 2 de junio de 1985.
Entre la vasta colección de piezas arqueológicas exhibidas, elaboradas principalmente en piedra, destaca el emblemático “Obelisco Tello”, que retornó a Chavín en 2008 después de pasar varias décadas en museos de Lima.
Sin duda, una de las piezas que deslumbra a los visitantes al museo es la réplica a escala del emblemático «Lanzón», escultura lítica que se encuentra en una de las galerías diseñadas como un laberinto dentro del complejo arqueológico.
También se puede apreciar trompetas de caracola o pututos (Lobatus galeatus), descubiertos por el arqueólogo John W. Rick en el año 2001, y que fueron estudiadas en investigaciones de arqueoacústica, comprobándose que todas aún emiten sonido.
También existen piezas de cerámica que se caracterizan por su forma globular con asa estribo y base plana, con diseños zoomorfos, fitomorfos y antropomorfos, principalmente de colores negro, gris y marrón. Puede verse igualmente una serie de puntas de proyectil que fueron encontradas asociadas a un fogón cuya antigüedad se estima en 2,600 años a.C.
Asimismo, destacan las célebres “Cabezas clavas” o monolitos escultóricos hechos íntegramente en piedra que representan a seres míticos inspirados al parecer en animales como felinos y serpientes. En total, pueden apreciarse más de 250 piezas en exhibición.