La Universidad Nacional de Ancash Santiago Antúnez de Mayolo UNASAM atraviesa por una situación sumamente crítica al tener pendientes de pagos a los docentes y administrativos de sus centros de producción. Entre ellos, el Centro Preuniversitario CPU el cual genera fuertes ingresos de manera mensual a favor de la universidad ancashina. Otro centro de producción es el Centro de Idiomas en donde también sus trabajadores están con tres meses impagos.

De igual manera, se encuentra el centro de producción de Posgrado de la UNASAM en donde mantienen deuda con el personal tanto docente como también algunos administrativos y personal contratado. Eso no es todo, para el reciente examen de admisión por competencias, la UNASAM a través de la Oficina General de Admisión contrató los servicios de especialistas para la elaboración de los exámenes de los jóvenes postulantes.

La universidad no ha hecho hasta el cierre de esta edición el respectivo depósito y pago en favor de dichos especialistas de la Dirección Regional de Educación de Áncash.

Por si fuera poco, el incumplimiento de pagos también afecta a las secretarias de varias de las facultades y escuelas profesionales con las cuales cuenta la universidad ancashina y el rector como los vicerrectores que han cobrado sus 24 mil soles incluido sus bonificaciones ni siquiera parece inmutarse ante esta aguda situación.

Durante el último consejo universitario, los trabajadores impagos aguardaban la esperanza de su pago, pero esta no llegó poniendo en tela de juicio la capacidad de gestión de las actuales autoridades rectorales, así como la falta de voluntad e insensibilidad de los representantes de los órganos de gobierno de la UNASAM que ahora se encuentran en campaña para la elección de sus miembros faltantes.

Finalmente, respecto a la situación académica se sabe que los responsables del consejo universitario habrían decidido desaparecer el ciclo 2022-II de un plumazo dejando dudas e inquietudes entre los estudiantes de las diferentes escuelas profesionales sin conocimiento de la propia SUNEDU. Urge una intervención de las autoridades de la contraloría y del Ministerio Público, así como de las oficinas de supervisión laboral por este atropello en contra de los trabajadores.