En diálogo con el diario capitalino La República, el analista senior del IPE, Teodoro Crisólogo, explicó que al menos 13 regiones cerraron en negativo el 2023. De estas, la zona sur del Perú fue una de las más afectadas.
«Primero se empezó el año (2023) con un clima de alta complejidad social que paralizó las actividades, sobre todo de minera, en el sur», aseveró. Sumado a esto, la crisis agrícola y la inestabilidad política influyeron de manera negativa en la productividad.
Si se comparan las condiciones del año pasado con las de este 2024, se prevé que haya un repunte en minería y agricultura, explicó Crisólogo. De esta manera, las regiones que tendrían mayor crecimiento en el primer semestre serían de la zona sur. De manera específica, Puno y Cusco. «Probablemente, la región que más haya caído en 2023 ha sido Puno. Así, ante la ausencia de conflictividad o de nuevas crisis climáticas que afecten su agricultura, buena parte de estas regiones deberían liderar la reactivación de la actividad económica (sobre todo durante la primera mitad de 2024)», manifestó el representante del Instituto Peruano de Economía.
Esto también compensaría la desaceleración de crecimiento económico que tendría Moquegua este 2024, según Crisólogo. El último año, este departamento lideró el crecimiento regional. Por ejemplo, en el primer trimestre de 2023, su economía creció en un 46% como como consecuencia de las actividades de la minera Quelaveco, según el IPE. «Van a moderar significativamente su crecimiento después de haber tenido un crecimiento de alrededor de 30% en el 2023», afirmó el experto. El analista senior del IPE mencionó, además, que otras de las regiones que liderarían el crecimiento económico del Perú serían La Libertad, Lambayeque, Piura ―en el norte―, y Áncash, en la parte centro. Esto gracias a que tendrían mayor producción y comercio de la producción agrícola y pesqueras, y el repunte del sector construcción. Sin embargo, esto dependerá de que no ocurran crisis climáticas u otros conflictos.