En el Día de la Madre, cientos de personas acudieron al cementerio Presbítero de Huaraz para visitar la tumba de sus seres queridos, los visitantes llevaron flores naturales a pesar de que se estaba sugiriendo utilizar flores artificiales para evitar la contaminación y prevenir algunas enfermedades.

Los costos de las flores se incrementaron en un 70% en lo que respecta a los precios debido a la alta demanda. El camposanto huaracino abrió sus puertas desde las 7 de la mañana. En afueras de cementerio se expendieron una serie de comidas y refrescos ante las altas temperaturas, sobretodo en horas del mediodía.

Las vías de acceso al cementerio las Av. Villón y Confraternidad Internacional Este estuvieron con alto tránsito tanto peatonal como vehicular. Se pudo observar músicos y cantores en diferentes tumbas a pedido de los familiares de los fallecidos para rendir homenaje a las madres cuyos restos descansan en ese camposanto.